Seguidores

Mi sala

miércoles, 16 de marzo de 2011

Cigüeña Blanca (Ciconia ciconia)

  Poca descripción necesita un ave tan conocida y popular en la mayor parte de la Península Ibérica como la Cigüeña Blanca Ciconia ciconia. Los adultos de ambos sexos tienen el plumaje del cuerpo y alas totalmente blanco, excepto las plumas primarias y secundarias de las alas que son de color negro azabache. También la cola es blanca. Pero si la coloración del plumaje resulta inconfundible sus largas patas rojas Y el pico igualmente de color rojo son caracteres muy distintivos Solamente los tarsos miden de 19,5 a 24 cm, y el pico recto y afilado, en forma de puñal, está entre 14 y 19 cm. de longitud.
Las cigüeñas jóvenes tienen las patas y el pico de color pardo rojizo y se identifican fácilmente por poseer, además, un tinte marrón o parduzco en las plumas escapulares y en las cobertoras alares. Después del primer invierno las diferencias con las cigüeñas adultas son muy ligeras.
 La silueta de vuelo de la Cigüeña Blanca es inconfundible El cuello bien extendido hacia adelante y las largas patas sobresaliendo ampliamente por detrás de la cola, son detalles muy conspicuos que añadir al diseño de alas y cola y al color del plumaje blanco y negro. Solamente, y en una somera observación desde lejos, su coloración puede originar confusión con el Alimoche Común Neophron percnopterus, pero las patas y la cola de aquélla bien sobresalientes disipan toda duda. El cuello, cuando se le ve de perfil en vuelo, está ligeramente más bajo que el plano del cuerpo
 Al volar, bate las alas lentamente y planea y se remonta a favor de las corrientes de aire hasta alcanzar una gran altura. Su vuelo es elegante y espectacular y al planear lleva las alas muy rígidas. Camina por el suelo con paso lento y deliberado, quizá se podría decir también que con majestuosidad, aunque su apariencia no es la que tiene al volar. Suele estar bien erguida, alcanzando una notable altura, con frecuencia no inferior a 85 cm. También se encoge, plegando el cuello sobre la espalda y entre los hombros, con el pico dirigido hacia abajo y casi oculto entre las plumas de la garganta y cuello. Normalmente permanece posada largo tiempo sobre una sola pata y pasa varias horas peinando el plumaje, bien en un árbol, un edificio alto, en el suelo y más a menudo en el propio nido.
 Es una especie eminentemente sociable que vive casi siempre cerca de las viviendas humanas y que le sigue en su trabajo, en la labranza de la tierra y cerca del ganado que pasta. En estos casos es confiada y parece casi un animal doméstico. Sin embargo, resulta a veces bastante tímida y asustadiza. Aunque es pájaro muy protegido y querido en los pueblos, los avances en la higiene y limpieza ponen en peligro muchos nidos porque en realidad llegan a ser pájaros molestos y sucios cuando anidan en tejados.La Cigüeña Blanca es un pájaro muy silencioso y únicamente se le escuchan débiles sonidos guturales cuando se posa en el nido o un silbido si es molestada o está atemorizada. Aunque no es precisamente una expresión vocal, el rápido y rítmico golpear de las mandíbulas es el sonido más oído cerca de los nidos de cigüeñas. Este rápido golpeteo llega a ser casi como un trino en tono muy alto con modulaciones en su intensidad y lo acompaña con movimientos singulares, curvando el cuello hacia atrás de tal forma que la parte superior de la cabeza toca la espalda, y volviendo a llevarlo hacia adelante y abajo y nuevamente sobre la espalda. La garganta inflada actúa entonces como caja de resonancia. Esencialmente es una manifestación de la excitación del pájaro y no tiene funciones solamente como expresión de saludo entre los miembros de la pareja. Aunque, con frecuencia, una sola de las cigüeñas golpea sus mandíbulas, tambien es normal que ambas lo hagan a la vez o ante la aproximación al nido de otra Cigüeña con intenciones hostiles.
 La Cigüeña Blanca Ciconia ciconia se alimenta fundamentalmente de ranas, renacuajos que captura en charcas y lagunejas con aguas someras, tritones, lagartijas, culebras de agua, lombrices de tierra, culebras, peces, gusanos e insectos. Entre estos, los ortópteros (Gryllo talpa, langostas, saltamontes, etc.), los odonatos y sus larvas, coleópteros (especialmente escarabajos acuáticos, moluscos (caracoles), crustáceos variados y también pollos y huevos de pequeños pájaros que anidan en el suelo o entre vegetación acuática. De forma ocasional parece tener preferencia por micromamíferos que se muevan en el radio de acción de su fuerte pico. Jourdain cita ratones de campo, musarañas, gazapos y muy pequeños lebratos. En sus cuarteles de invierno la Langosta Schistocerca gregaria constituye su principal alimento y sus movimientos están íntimamente ligados a los de ella, como luego se verá.

Durante la época de la cría vive en poblados, no lejos de campo abierto, y la presencia de lugares húmedos no muy apartados es fundamental en su biología. Allí captura toda la gama de pequeños animales citados arriba y ocasionalmente arroja una egagrópila que contiene numerosos residuos no digeribles. Si el tiempo es caluroso y las charcas y campos están secos, la Cigüeña se ve obligada a una alimentación a base de insectos, cuyos caparazones y partes quitinosas no digiere, por lo que las egagrópilas arrojadas son duras y compactas. Si el tiempo es lluvioso o en la zona abundan charcas y aguazales, su alimentación, eminentemente acuática, no es difícil de digerir, y huesos y espinas de peces y otros animales son disueltos completamente en su aparato digestivo. Rara vez se aleja mucho de donde está situado el nido y rehúye bosques y montañas.

2 comentarios:

  1. Excelentes tomas. Lo más cerca que las he visto por aquí ha sido en Castro del Río.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. El campanario de la iglesia de Hervás no sería lo mismo sin su correspondiente nido. Confiere como... calor de hogar. Abrazos.

    ResponderEliminar