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jueves, 31 de marzo de 2011

Retratos de un Leonado



 Amigos como no podía ser, aquí otra serie de mi querido Leonado, esta vez, unos retratos que espero que os guste, después de las muchísimas veces que subo a verlos y de las pocas que puedo o me dejan que los fotografié, he tenido la suerte de poder hacer estas tomas, que como se puede ver es de un mismo ejemplar, pero que me dejó que me recreara con el. 


Una pregunta: ¿Cual de todas os gusta más? La verdad, yo no sé con cual quedarme.







domingo, 27 de marzo de 2011

La pelea de la Perdiz Roja Bravia en el celo

 Amigos aquí os dejo esta magnifica escena que me encontré esta mañana y que nunca podía imaginar que podía ver en vivo y en directo, algo que la naturaleza y ellas mismas no dejan que veamos los humanos, suerte y mucha suerte la que he tenido para poder hacer estas fotos que aunque no son de gran calidad, el momento creo que merece la pena.








viernes, 18 de marzo de 2011

El vuelo de la Culebrera, ya las tenemos aquí.

 En nuestros campos el temor a los reptiles todavía esta bien enraizado en las gentes, pero ¿cuantos de nuestros campesinos conocen a la culebrera? Para los no especialistas no es mas que un ratonero de tintes claros, una dañina «rapaz».
La Culebrera Europea llega a nuestro país en marzo y abril cuando la temperatura se hace más cálida y las culebras y víboras abandonan su letargo invernal. ¿Está inmunizada contra el veneno de las víboras esta rapaz robusta, de grandes y brillantes ojos amarillos? No se conoce la respuesta, pero hace falta ver como cae del cielo sobre una serpiente enroscada en la arena de un camino, la reduce a la impotencia y se la engulle, empezando por la cabeza, para reconocer su habilidad y apreciar su técnica.
 La Culebrera Europea Circaetus gallicus pertenece al grupo que podemos llamar águilas de mediano tamaño. Los adultos de esta especie tienen un llamativo plumaje de forma que sus partes superiores de color marrón grisáceo oscuras contrastan mucho con las inferiores blancas y finamente ondeadas de marrón. La cola, bastante larga tiene tres barras transversales oscuras bien distintivas. Las plumas primarias de las alas son negras y las secundarias marrones. El vientre es blanco y lo mismo las plumas infracobertoras caudales (bajo la cola). Tienen los ojos de color amarillo anaranjado, muy grandes y brillantes y la cera del pico y las patas gris muy claro. El pico es negro en el extremo y azulado en la base. La hembra es similar en plumaje al macho, pero su tamaño es un poco mayor. Los carrillos, la garganta y el pecho son marrones, dándoles el aspecto de encapuchados.Los inmaduros son muy parecidos a los adultos, pero más pálidos y con más blanco en la nuca. La garganta y el pecho son de color marrón rojizo pálido y el resto de las partes inferiores blancas oscurecidas con un ligero tinte marrón. Los ojos son amarillos, muy brillantes y la cera y las patas gris pálido. Este plumaje llega a ser como el de los adultos al alcanzar los dieciocho meses de vida.
Los plumajes descritos arriba son los que podríamos considerar como la forma tipo. Cuando este águila es vista en vuelo y a distancia parece totalmente blanca y sólo destaca el color oscuro de la garganta y el pecho y las plumas primarias negras. Algunas tienen el pecho de color chocolate muy oscuro y mucho más marcadas las rayas ondeadas de color marrón bajo las alas y el cuerpo, recordando algunos individuos el plumaje de un Abejero Europeo Pernis apivorus. Otras, que son menos comunes, tienen la cabeza blanca y las partes inferiores apenas muestran marcas oscuras, conservando, sin embargo, las negras primarias. El cambio en los plumajes y esta variedad en el tono de la coloración, se consideran como de origen clinal, pero más bien parece que estas variaciones no son ajenas a la edad de los pájaros.
La Culebrera Europea es un pájaro de tamaño medio con alas bastante largas lo mismo que la cola, pero su característica más llamativa puede que sea la ancha y redonda cabeza como de búho y el pequeño pico. Las uñas de las patas son cortas y no tan afiladas como en la generalidad de las demás aves de presa. Las largas patas están recubiertas con fuertes escamas exagonales, sin duda una adaptación adecuada para evitar las mordeduras de las serpientes que constituyen su principal alimento.
Su vuelo es potente y majestuoso, cerniéndose continuamente sobre las cumbres de las montañas o a lo largo de laderas de colinas, con frecuencia dejando las patas colgando y doblando la cabeza hacia abajo como tratando de descubrir en el suelo alguna presa. Estos caracteres son inconfundibles y quien ve un águila de esta especie por primera vez no olvida esta silueta.Vive fundamentalmente en campo abierto con algún arbolado, laderas de montañas con arbustos y monte bajo. Rara vez se la puede observar en un espeso bosque, donde su oportunidad de caza es mínima, pues los reptiles se exponen solamente en lugares soleados. La mayoría de las capturas de presas las efectúan como consecuencia de planeos a no mucha altura. Cuando vuelan a lo largo de laderas dan la impresión de hacerlo desganadamente y se desplazan moviendo suavemente las alas. Al cazar, el vuelo no suele alcanzar una altura superior a los 30 metros. Sin embargo, en ocasiones se la puede observar lanzándose desde mucha mayor altura sobre una presa, lo que supone poseer una gran agudeza visual. En los días que preceden a la reproducción y después, antes de emigrar a Africa, si uno de los dos adultos captura una culebra, como con frecuencia vuelan juntos, el otro se posa en el suelo también cerca de la presa. Estas, si son pequeñas, las coge vivas, volando luego con ellas hasta un posadero, donde las devora. Si las culebras capturadas son grandes las mata en el suelo de un fuerte picotazo antes de volar con ellas. Normalmente, las culebras atacan al águila pretendiendo morderla en los muslos, pero éstos están muy bien emplumados y la protegen, sobre todo si se trata de víboras. Cuando la culebra es pequeña, la traga en un momento. Incluso en vuelo la mata y deglute con gran habilidad, empezando por la cabeza. Con frecuencia se la puede ver volando con un reptil entre las patas al que da continuos picotazos. El tamaño de los reptiles no es obstáculo para el águila, que muchas veces deglute culebras de longitudes exageradas. Al cazar está tan entregada a su tarea que nada le inquieta, ni siquiera la presencia del hombre.
Fuera de la época de cría es muy silenciosa, pero en ocasiones emite una serie de sonidos sibilantes ciertamente musicales. A veces, cuando planea cerca del nido, lanza un grito que resulta semejante al del Busardo Ratonero Buteo buteo, pero quizá menos áspero y más musical: «¡pieuu-pieuu !». Más áspera y repetida es su voz de alarma, un grito como « ¡páup-páup!»
Ya se ha indicado algo de su alimentación al hablar de la forma habitual de caza, que parece se centra fundamentalmente en los reptiles, sobre todo culebras y algún lagarto. También captura pequeños mamíferos hasta el tamaño de un conejo y más ocasionalmente pájaros. Puede estimarse que un 90% de su dieta está constituida por culebras, un 4% por lagartos y el 1% de pequeños mamíferos.
Amigos aquí os dejo esta serie de esta preciosa rapaz que ya las tenemos por aquí y que espero poderla seguir fotografiándola e intentar hacer la foto que siempre he querido hacer y que aún no he hecho todavía. 
Un saludo a todos y muchas gracias por vuestras visitas y comentarios.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Cigüeña Blanca (Ciconia ciconia)

  Poca descripción necesita un ave tan conocida y popular en la mayor parte de la Península Ibérica como la Cigüeña Blanca Ciconia ciconia. Los adultos de ambos sexos tienen el plumaje del cuerpo y alas totalmente blanco, excepto las plumas primarias y secundarias de las alas que son de color negro azabache. También la cola es blanca. Pero si la coloración del plumaje resulta inconfundible sus largas patas rojas Y el pico igualmente de color rojo son caracteres muy distintivos Solamente los tarsos miden de 19,5 a 24 cm, y el pico recto y afilado, en forma de puñal, está entre 14 y 19 cm. de longitud.
Las cigüeñas jóvenes tienen las patas y el pico de color pardo rojizo y se identifican fácilmente por poseer, además, un tinte marrón o parduzco en las plumas escapulares y en las cobertoras alares. Después del primer invierno las diferencias con las cigüeñas adultas son muy ligeras.
 La silueta de vuelo de la Cigüeña Blanca es inconfundible El cuello bien extendido hacia adelante y las largas patas sobresaliendo ampliamente por detrás de la cola, son detalles muy conspicuos que añadir al diseño de alas y cola y al color del plumaje blanco y negro. Solamente, y en una somera observación desde lejos, su coloración puede originar confusión con el Alimoche Común Neophron percnopterus, pero las patas y la cola de aquélla bien sobresalientes disipan toda duda. El cuello, cuando se le ve de perfil en vuelo, está ligeramente más bajo que el plano del cuerpo
 Al volar, bate las alas lentamente y planea y se remonta a favor de las corrientes de aire hasta alcanzar una gran altura. Su vuelo es elegante y espectacular y al planear lleva las alas muy rígidas. Camina por el suelo con paso lento y deliberado, quizá se podría decir también que con majestuosidad, aunque su apariencia no es la que tiene al volar. Suele estar bien erguida, alcanzando una notable altura, con frecuencia no inferior a 85 cm. También se encoge, plegando el cuello sobre la espalda y entre los hombros, con el pico dirigido hacia abajo y casi oculto entre las plumas de la garganta y cuello. Normalmente permanece posada largo tiempo sobre una sola pata y pasa varias horas peinando el plumaje, bien en un árbol, un edificio alto, en el suelo y más a menudo en el propio nido.
 Es una especie eminentemente sociable que vive casi siempre cerca de las viviendas humanas y que le sigue en su trabajo, en la labranza de la tierra y cerca del ganado que pasta. En estos casos es confiada y parece casi un animal doméstico. Sin embargo, resulta a veces bastante tímida y asustadiza. Aunque es pájaro muy protegido y querido en los pueblos, los avances en la higiene y limpieza ponen en peligro muchos nidos porque en realidad llegan a ser pájaros molestos y sucios cuando anidan en tejados.La Cigüeña Blanca es un pájaro muy silencioso y únicamente se le escuchan débiles sonidos guturales cuando se posa en el nido o un silbido si es molestada o está atemorizada. Aunque no es precisamente una expresión vocal, el rápido y rítmico golpear de las mandíbulas es el sonido más oído cerca de los nidos de cigüeñas. Este rápido golpeteo llega a ser casi como un trino en tono muy alto con modulaciones en su intensidad y lo acompaña con movimientos singulares, curvando el cuello hacia atrás de tal forma que la parte superior de la cabeza toca la espalda, y volviendo a llevarlo hacia adelante y abajo y nuevamente sobre la espalda. La garganta inflada actúa entonces como caja de resonancia. Esencialmente es una manifestación de la excitación del pájaro y no tiene funciones solamente como expresión de saludo entre los miembros de la pareja. Aunque, con frecuencia, una sola de las cigüeñas golpea sus mandíbulas, tambien es normal que ambas lo hagan a la vez o ante la aproximación al nido de otra Cigüeña con intenciones hostiles.
 La Cigüeña Blanca Ciconia ciconia se alimenta fundamentalmente de ranas, renacuajos que captura en charcas y lagunejas con aguas someras, tritones, lagartijas, culebras de agua, lombrices de tierra, culebras, peces, gusanos e insectos. Entre estos, los ortópteros (Gryllo talpa, langostas, saltamontes, etc.), los odonatos y sus larvas, coleópteros (especialmente escarabajos acuáticos, moluscos (caracoles), crustáceos variados y también pollos y huevos de pequeños pájaros que anidan en el suelo o entre vegetación acuática. De forma ocasional parece tener preferencia por micromamíferos que se muevan en el radio de acción de su fuerte pico. Jourdain cita ratones de campo, musarañas, gazapos y muy pequeños lebratos. En sus cuarteles de invierno la Langosta Schistocerca gregaria constituye su principal alimento y sus movimientos están íntimamente ligados a los de ella, como luego se verá.

Durante la época de la cría vive en poblados, no lejos de campo abierto, y la presencia de lugares húmedos no muy apartados es fundamental en su biología. Allí captura toda la gama de pequeños animales citados arriba y ocasionalmente arroja una egagrópila que contiene numerosos residuos no digeribles. Si el tiempo es caluroso y las charcas y campos están secos, la Cigüeña se ve obligada a una alimentación a base de insectos, cuyos caparazones y partes quitinosas no digiere, por lo que las egagrópilas arrojadas son duras y compactas. Si el tiempo es lluvioso o en la zona abundan charcas y aguazales, su alimentación, eminentemente acuática, no es difícil de digerir, y huesos y espinas de peces y otros animales son disueltos completamente en su aparato digestivo. Rara vez se aleja mucho de donde está situado el nido y rehúye bosques y montañas.

martes, 8 de marzo de 2011

Perdiz Roja Bravía o Salvaje

La Perdiz Roja es una de nuestras aves más típicas, al mismo tiempo que la más apreciada como ave cinegética. Fuera de nuestro país sólo se encuentra en algunas zonas de Francia e Inglaterra (introducida), así como en puntos de Suiza e Italia septentrional. Cría en casi toda España, desde el nivel del mar a las mayores alturas, pero especialmente en la meseta.
Su hábitat preferido es el campo cultivado mezclado con monte bajo, aunque también puede encontrarse en otros tipos de terreno, siempre que haya suficiente alimento, agua y vegetación cobertora. Con frecuencia corre velozmente a peón antes de iniciar un vuelo raudo y directo, en el que de vez en cuando bate las alas con inusitado vigor, movimiento que alterna con planeos. Suele volar distancias cortas, posándose pronto en tierra para continuar apeonando.
La hembra realiza una numerosa puesta de unos 15 huevos o más, en un hoyo recubierto; con frecuencia pone dos veces en nidos simultáneos, incubando uno de ellos y dejando que el macho lo haga en el otro.
IdentificaciónPartes superiores pardas algo rojizas, con ligero tinte oliváceo; flancos de color gris claro fuertemente listados de castaño; banda negra desde el pico hasta el ojo prolongándose hacia atrás y por debajo de la garganta (blanca) y extendiéndose por el cuello en estrías o salpicaduras; parte inferior del cuello y pecho, gris azulado; pico, anillo orbital y patas, rojos.
Nidificación: El macho hace un hoyo en el suelo con vegetación densa, cubierto en algunas partes con hierba seca y otros materiales; puesta, de abril a junio, de 10 a 15 huevos amarillos o castaños amarillentos con finos puntos pardos y gris ceniza; incubación, usualmente unos 24 días, por uno o ambos padres; los pollos, atendidos por la pareja, dejan el nido y corren al poco de nacer, volando unas dos semanas después; a menudo dos crías.
Alimentación: Principalmente granos y brotes; flores, hojas y semillas; el alimento animal incluye insectos, arañas, saltamontes, etc.
Y aquí amigos os dejo este hide natural en las que hice algunas de estas fotografías, no todas pero sí algunas, un trabajo totalmente artesanal, hacia mucho tiempo que quería fotografiar esta especie, pero muy difícil, que vista tienen, que maravilla, que inteligentes que son, pura y dura supervivencia, pero lo importante es que al final, aquí tenéis mi trabajo, la recompensa y todos los ejemplares fotografiados son Salvajes, ninguno son de repoblaciones, algo que yo quería, que fueran totalmente Bravía.
Un saludo a todos y ya pondré algunas más mas adelante.

jueves, 3 de marzo de 2011

Buho Real (Bubo bubo)

 Amigos aquí os dejo esta serie de esta espectacular Rapaz Nocturna, la Reina de la noche, que aunque este ejemplar esté en cautividad, espero este año poder compartir con todos vosotros, ejemplares que no lo estén, creo que esta serie merece la pena poderlas compartir con todos vosotros.
 La más formidable de nuestras aves de presa nocturnas, el Búho Real Bubo bubo, es un gran pájaro de espléndido plumaje y feroz apariencia que ataca a cualquier animal de pequeño o mediano tamaño, encontrándose en sus nidos presas que verdaderamente sorprenden por ser muchas veces especies que, a su vez, son extraordinariamente feroces y peligrosas.
 El plumaje de los adultos es pardo leonado, que con determinados reflejos de la luz del crepúsculo parece a veces amarillo dorado, muy rayado de marrón negruzco. Las partes inferiores son pardo amarillento o rojizo con manchas longitudinales casi negras. La garganta es blanca, lo mismo que parte de la cara alrededor del pico y los ojos, formando con el ligero mostacho una clara X. Sobre la cabeza son muy visibles unas plumas hirsutas situadas a los lados, que se han dado en llamar orejas y que junto con los grandes ojos, de color anaranjado vivo que continuamente miran con ferocidad, dan a este pájaro una verdadera apariencia diabólica. Las fuertes patas rojizas están emplumadas hasta los dedos y finamente punteadas de negro. El pico y las uñas son negros. La cola es corta y está franjeada transversalmente de oscuro, lo mismo que las alas. Las hembras son mayores y más corpulentas que los machos y la diferencia puede ser bien apreciada, aun no observando juntos a los dos adultos.
 El Búho Real se posa en actitud erguida y durante el día permanece escondido en una grieta de un roquedo, en la rama de un árbol junto al tronco e incluso en el suelo entre la vegetación. A pesar de su enorme tamaño tiene un vuelo ágil y silencioso apoyado en sus grandes alas, destacando mucho su gran cabeza y cola corta, apareciendo como un verdadero espectro cuando se le ve volar frente a la luna o ante cualquier foco de luz.
 La raza que habita la Península Ibérica Bubo bubo hispanus es similar a la típica subespecie bubo bubo, pero en conjunto su coloración es más pálida, menos pardo rojizo en las partes inferiores y las superiores están también más densamente rayadas. Las medidas arrojan un promedio ligeramente menor. Esta raza vive exclusivamente entre nosotros, pero en el Norte, Cordillera Cantábrica y Pirineos, se acerca mucho a bubo bubo y los ejemplares estudiados en piel no se diferenciaban mucho de la descrita anteriormente, pero sí están menos brillantemente coloreados.
El Búho Real se adapta a vivir en muy variados biotopos. Se dice que puede reproducirse en acantilados costeros y un ornitólogo extranjero asegura haber visto un ejemplar en el Monte Igueldo (San Sebastián). En Iberia es sedentario y no ocupa siempre como general mente se cree, zonas de alta montaña, sino roquedos situados en altitudes medias y casi siempre en la proximidad de bosques. Sorprende a veces encontrarlo u oírlo durante el invierno en lugares de los que está ausente sin duda durante la época de reproducción, pero con frecuencia en estos sitios donde se piensa que no anida, lo hace regularmente durante años sin que los habitantes del lugar se den cuenta de ello, pues para el no especializado en voces de pájaros, su canto, aun no siendo igual, tiene cierto parecido con el del Cárabo Europeo Strix aluco, que sí es especie bien conocida. Probablemente es el más nocturno de todos los búhos, saliendo a volar muy rara vez antes del crepúsculo y aun pocas veces durante él. Cuando caza suele volar sobre los campos y al regresar del monte de madrugada es cuando, además de escuchar su voz, se le puede ver como un águila silenciosa cuarteando lomas y matorrales. En días de luna llena en marzo, pueden observarse volando a gran altura sobre su nicho o cerca del nido tanto el macho como la hembra, haciéndolo regularmente en círculos.